El casamiento de Nicolás y Alina en Berazategui, Buenos Aires
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08 Dic, 2017La crónica de nuestro casamiento
Desde el principio sabíamos que no queríamos una fiesta clásica. Empezamos el día ultimando detalles en el salón con gente que nos ayudó. Luego cada uno se fue a preparar a su casa. Mi maquillaje y peinado estaban a cargo de mis amigas, las cuales conozco desde los 6 y 9 años aproximadamente (si cuentan con buenas amigas que puedan ayudarlas en estas tareas lo recomiendo mucho). La idea era llegar juntos a la iglesia y así lo hicimos. En la ceremonia estuvieron nuestros amigos de siempre en el coro, y por supuesto nuestra familia también estuvo ahí. Todo fue relajado e improvisado, no hubo ensayos, no hubo palabras emotivas, aún así me emocioné escuchando y cantando las canciones que elegimos para acompañar los momentos de la misa, lo más importante para nosotros, y por eso elegimos casarnos el día de la Virgen.
Una vez que terminó la ceremonia e hicimos algunas fotos fuimos caminando al salón. Eran cerca de las 19 horas, ya que la ceremonia fue a las 18 horas. Hicimos algunas fotos en el hermoso parque del que dispone la quinta que elegimos. Había pronóstico de tormenta, y contra todo lo esperado brillaba en el cielo un hermoso sol de atardecer (el fotógrafo nos habló de la "hora dorada" y disfrutamos de la pequeña sesión fotográfica a pesar de que no nos entusiasme mucho sacarnos fotos). La recepción fue muy agradable, y luego de bailar "Do you want to know a secret?" de The Beatles, entramos todos al salón.
Seguir leyendo »Nuestra temática era de viajes, así que los centros de mesa eran pequeños globos terráqueos acompañados de 3 fotos de una ciudad que era el nombre de la mesa, mediante un juego conocido como “¿qué soy?" o algo así. Fueron elegidas las personas que se llevarán los globos (no queríamos que hubiera violencia). La música que sonó durante toda la noche la elegimos nosotros, tanto los bailables como lo que era solo para oír, incluso elegimos los temas con los que ingresan los platos (no queríamos que suene lo típico). No hubo excesivo baile, mechamos las tandas de baile con el juego de “¿qué soy?” y con un juego llamado "just dance", para el cual llamamos amigos y familia que sabíamos que se animarían a seguirnos la corriente. Por lo que luego nos dijeron fue un éxito, todos se divirtieron, tanto los que pasaron a bailar como los que observaron desde sus lugares. Para el carnaval solo compramos máscaras, y fue la mejor decisión que tomamos: no gastamos mucho dinero y nada quedó tirado por el salón (los silbatos, collares y maracas siempre quedan para tirar).
Disfrutamos mucho nuestro casamiento, estuvimos ocupados todo el rato (por suerte, el fotógrafo siguió nuestro pedido al pie de la letra, no hubo fotos con cada mesa ni nos llamó en toda la noche para hacer ninguna foto, más bien estaba atento y cuando veía una oportunidad sacaba las fotos). No hicimos gastos excesivos y todo salió hermoso, no diría perfecto porque de ser así hubiera sido aburrido. Creo que fue un día memorable no solo para nosotros, sino para las personas que pudieron acompañarnos ese día.
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